Consejo de Europa impulsa prohibición de las “prácticas de conversión”: qué significa y qué países ya sancionan
El pasado 30 de enero de 2026, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó una resolución en la que pide a los 46 países miembros que adopten leyes para prohibir las llamadas “prácticas de conversión”, es decir, medidas destinadas a intentar cambiar, reprimir o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de una persona. Esta información proviene del comunicado oficial publicado en la web del propio Consejo de Europa (coe.int).
Según el texto difundido por la organización europea, la resolución fue aprobada por mayoría durante la sesión celebrada en Estrasburgo, Francia. Los parlamentarios solicitaron que los Estados miembros establezcan sanciones legales claras contra estas prácticas y desarrollen mecanismos de seguimiento, denuncia y prevención.
¿Qué son las “prácticas de conversión”?
La resolución define las prácticas de conversión como cualquier intento deliberado de:
- Cambiar
- Reprimir
- Suprimir
la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de una persona, basándose en la idea de que dichas características sean indeseables o patológicas.
Esto significa que no se limita únicamente a intentar cambiar la homosexualidad por heterosexualidad, sino que también incluye esfuerzos dirigidos a modificar cómo una persona se identifica o expresa su género.
¿Qué propone concretamente el Consejo de Europa?
La resolución no crea una ley automática para todos los países europeos, sino que insta a cada Estado a legislar en su propio sistema jurídico. Entre las medidas sugeridas se encuentran:
- Establecer sanciones penales contra quienes practiquen estas conversiones.
- Definir con claridad qué se considera una práctica de conversión.
- Crear sistemas de denuncia y supervisión.
- Promover campañas de educación y sensibilización.
Los parlamentarios sostienen que estas prácticas carecen de base científica y que pueden provocar daños emocionales y psicológicos.
Diferencia entre el Consejo de Europa y la Unión Europea
Es importante no confundir ambas instituciones. El Consejo de Europa es una organización internacional compuesta por 46 países, enfocada en derechos humanos, democracia y estado de derecho. La Unión Europea, en cambio, es una organización político-económica de 27 países con capacidad legislativa directa.
Por lo tanto, esta resolución del Consejo de Europa es una recomendación política fuerte, pero no una ley obligatoria automática para todos los países.
Países europeos que ya penalizan las prácticas de conversión
Antes incluso de esta resolución, varios países europeos ya habían aprobado leyes contra las prácticas de conversión forzada, especialmente cuando afectan a menores:
- Malta: primer país europeo en prohibirlas (2016).
- Francia: contempla multas y penas de prisión.
- Alemania: prohíbe estas prácticas, sobre todo en menores.
- Bélgica: sanciona penalmente la conversión forzada.
- Portugal: ha aprobado medidas similares en los últimos años.
Estas leyes buscan principalmente proteger a las personas de tratamientos coercitivos o abusivos.
¿Qué no prohíbe esta resolución?
La resolución aclara que no pretende criminalizar la libertad religiosa ni la educación familiar. No se prohíbe:
- Enseñar creencias religiosas.
- Expresar convicciones morales.
- Orientar o dialogar con los hijos.
- Predicar una visión bíblica del matrimonio.
El foco está en evitar prácticas forzadas, humillantes o coercitivas, no en impedir la expresión de creencias.
Debate y controversias
La resolución ha generado debate en Europa. Algunos sectores advierten que una definición amplia podría afectar a profesionales, educadores o familias si se interpreta de forma extrema. Otros defienden que el objetivo principal es proteger a las personas del abuso y preservar su dignidad.
Reflexión final
La resolución del Consejo de Europa representa un nuevo paso en el debate europeo sobre orientación sexual e identidad de género. Aunque no es una ley obligatoria, tiene un fuerte peso político y puede influir en futuras legislaciones nacionales.
Este tema se sitúa en la intersección entre derechos humanos, libertad religiosa, educación familiar y políticas públicas, por lo que seguirá siendo objeto de discusión en los próximos años.
Fuente principal
Consejo de Europa (web oficial): https://www.coe.int/es/web/portal/-/council-of-europe-body-calls-for-ban-on-conversion-practices
